viernes, 16 de septiembre de 2011

    La Agenda de las mujeres por la defensa del agua, recoge algunos elementos trabajados con mujeres de organizaciones de diferentes regiones de Antioquia (Suroeste, Nordeste, Oriente y Área Metropolitana), mujeres que pusieron su experiencia en relación al agua en la perspectiva de construir alternativas para su gestión, incluyendo el acceso con equidad de género.

      Las organizaciones de mujeres que no articulamos en el tema del agua tenemos como  apuesta política: evidenciar el lugar de las mujeres en la gestión del agua, la relación de las mujeres con el agua,  y los efectos de la falta de acceso y garantía de este derecho en la vida de las mujeres urbanas y rurales; como también la necesidad de elevar a rango constitucional “el Derecho Humano al Agua”, y que el Estado sea el principal garante de este derecho. Conoce la multimedia relacionada. 

miércoles, 6 de abril de 2011

Será que ahora si los gobernantes cumplen con las agendas ciudadanas de las mujeres

A través de las agendas de las mujeres  se pretende manifestar que nosotras requerimos de acciones positivas para superar la inequidad y acceder a la justicia de género. Pretendemos constituir otras maneras de hacer política, haciendo escuchar la voz de las mujeres en colectivo,  para negociar, proponer las alternativas para superar  la discriminación de género, la inequidad y alcanzar un buen vivir.
La producción de las agendas ciudadanas nos permite la apertura de espacios  para la negociación entre el movimiento de mujeres, otros movimientos y el estado.  Sabemos que no es suficiente influir en quienes toman las decisiones políticas,  también es necesario motivar, sensibilizar  a las mujeres y las comunidades acerca de la importancia de incidir en el  Desarrollo de las colectividades y la ciudad.
El Feminismo  viene proponiendo en las agendas el camino para un modelo de desarrollo incluyente, que garantiza los derechos de las mujeres y  de todos los seres vivos, basado en  el respeto por la vida en el planeta; en relaciones de producción y reproducción equitativas, bajo los principios del buen vivir, autonomía, solidaridad, equidad, redistribución, justicia, respeto y protección del ambiental.
Las mujeres pobladoras de barrios de Medellín, en el año 2000 elaboramos la  primera agenda ciudadana de las mujeres. Hace  más de 10  años que la diversidad del movimiento de mujeres  se viene haciendo visible a través de la elaboración y entretejido de  agendas ciudadanas, donde están contenidos las necesidades e intereses de  las mujeres; con proyectos  fundamentales para garantizar la integralidad de los derechos humanos.
Cuando el movimiento de mujeres como colectivo logra  concretar  apuestas, darle un intereses prioritario, definir alianzas con  los actores sociales para la negociación  y establecer    claridad en los  intereses comunes, estamos actuando como un colectivo con fuerza política para incidir en propuestas que  buscan concretar el buen vivir para las mujeres.
Las mujeres requerimos transformaciones en la cultura, en la mentalidad y  la voluntad de los gobernantes, concretadas en acciones de democracia real,  que valoren nuestra participación política, sus aportes,  capacidad de organización y el apoyo a los proyectos con los cuales se comprometen, porque de lo contrario reiteradamente queda en entredicho la tan mencionada democracia participativa. Las comunidades y el movimiento de mujeres  pierde las esperanza de transformación de la política, ante la corrupción y luchas de poder, visibles en  incumplimiento de acuerdos pactados en en los planes de gobierno.

lunes, 21 de marzo de 2011

LAS MUJERES Y EL AGUA UN TEMA POLITICO

Todo ser  vivo en el planeta, está compuesto en su mayoría de agua. Hoy sabemos que solo el 2,5% de toda la inmensa cantidad del preciado líquido es agua dulce, sin embargo dicha agua se encuentra fuertemente contaminada por la acción irracional del hombre, quien ha establecido  un modelo de desarrollo que le da gran importancia a los mercados y a la acumulación de capitales.

Amparados en la economía del libre mercado las grandes empresas privadas entre estas las transnacionales, se han apropiado del agua para hacer de ella un negocio, mediante la construcción  de centrales hidroeléctricas, la explotación minera, la transformación del ciclo de los ríos, y la utilización del agua como producto para envasar y vender , convirtiéndose en un bien de propiedad privada y destruyendo por consiguiente, las economías de las mujeres rurales y urbanas, generando nuevos ciclos de discriminación y violencia.
Las mujeres insistimos en la necesidad de visibilizar  la realidad que vivimos en nuestros territorios urbanos y rurales con relación al agua; hemos sido productoras primarias de la economía del cuidado a nivel rural y urbano. Somos las suministradoras de alimento, agua y salud. Hemos construido una relación particular con el agua, a través del uso de esta para cocinar, limpiar, criar animales, regar los cultivos y el uso doméstico en general.
El no acceso al líquido vital origina una mayor afectación en las  mujeres perjudicando nuestra salud debido a la sobrecarga de trabajo que se genera en su transporte, restándonos además posibilidades para la educación, el trabajo y la participación política.
Gestión política de las mujeres por el agua
Desde la Red de Mujeres Populares se ha reconocido y visibilizado, la gestión histórica del agua por parte de las mujeres.
En el año 2009 el espacio del Tribunal de derechos económicos sociales y culturales  de las mujeres realizo reuniones y encuestas  en algunas  comunidades, pudiendo constatar el estado de empobrecimiento de las familias que allí viven; viviendas construidas en materiales de poca resistencia, con malas vías de acceso, familias numerosas  que no cuentan  con un empleo estable,  el  acceso a los servicios públicos y el agua no es en forma permanente. Se abastecen de tanques de agua destapados donde caen  pequeños chorros de agua contaminada de la cual se proveen numerosas familias y escuelas. El alcantarillado corre a cielo abierto desembocando en las quebradas sin ningún tipo de tratamiento previo, produciendo graves afectaciones a la salud pública de sus habitantes y del medio ambiente. Estas comunidades son víctimas, como muchos otros territorios, del drama de la pobreza, el no acceso a agua limpia y el pago de  altas tarifas para el acceso a los servicios públicos.
Nuestro propósito actual, es la incidencia política a través de  la agenda de las mujeres y el agua, como herramienta que habla de la relación de las mujeres con el vital liquido, los problemas que vivimos cotidianamente en esta relación, como estos afectan la vida de las mujeres y una serie de alternativas de gestión desde distintos escenarios políticos para lograr  transformaciones positivas para la vida de las mujeres.
Consideramos necesario articularnos para llevar a cabo acciones políticas, jurídicas, educativas de movilización para que el agua sea contemplada en la Constitución Política Colombiana Política como derecho fundamental para todos los seres vivos,  se conserve y proteja para las generaciones futuras. Destinación de recursos económicos por parte de  los gobiernos para mejorar los acueductos comunitarios, y garantizar el mínimo vital de agua gratuito a todas las personas. Que se tengan en cuenta las experiencias y voz de las mujeres  en la gestión del agua; para la formulación de políticas públicas  de agua y el ambiente.
En los últimos años una serie de convenciones y declaraciones sobre el agua  han establecido que: el acceso al agua es un Derecho Humano Fundamental;  en agosto de 2010 la ONU reconocen el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos,  el 22 de marzo ha sido declarado como el día internacional del agua.  

domingo, 6 de marzo de 2011

Rosas No, Derechos Si

En Colombia, un país en crisis humanitaria y con un conflicto armado de muchos años, todos los días deben ser de garantía de los derechos humanos de las mujeres, pues todos y todas debemos  exigir infatigablemente que el derecho a la vida y los derechos necesarios para un buen vivir sean respetados.

El día internacional por los derechos de las mujeres no es un día para que algunos  medios de comunicación y distintos sectores promuevan este como un día de celebración; abriendo las puertas  del comercio con toda clase de regalos  para las mujeres. En esta ciudad las mujeres no tenemos mucho que celebrar pues debemos insistir a diario en que  cesen los hechos que atentan contra  nuestras vidas. Las mujeres históricamente no hemos sido sujetos de derechos porque la discriminación de género y la cultura nos coloco como objetos al servicio de otros.

El 8 de marzo es un día para exigir que a las mujeres se nos garanticen de forma integral los derechos humanos de manera indivisible, interdependiente y sin separar unos de otros por su importancia.
Algunas mujeres de sectores populares en Medellín, hemos participado en el  Tribunal de las mujeres y DESC,  una apuesta  de las mujeres, para defender y promover los derechos y aportar para que en este país y esta ciudad  las mujeres podamos vivir bien y libres de todo tipo de violencias.
El mencionado Tribunal documenta casos emblemáticos de violación de los Derechos Económicos, sociales y culturales de las mujeres; derecho a servicios públicos; salud, educación, energía  agua, telecomunicaciones, saneamiento, trabajo digno, a la alimentación,  la salud sexual y reproductiva para las mujeres, derecho a vivir bien, entre otros.  
Este espacio del Tribunal  nos permitió a las mujeres participantes conocer  la historia de los derechos humanos, comprender que los derechos humanos  son inherentes a la persona humana, que  una mujer empobrecida, desplazada, que acude a los recorridos para garantizarse alimentación es una mujer  a la que se ha despojado de sus derechos.
Las mujeres hemos aprendido que los derechos son indivisibles, y no existe razón lógica para que hayan derechos de primera y de segunda generación, son interdependientes y para garantizar la vida es necesario garantizar el derecho a una vida  libre de todo tipo de violencias, económicas, políticas, sociales y culturales.
Finalmente hemos comprendido que en la medida que cada mujer va logrando un poder personal íntimo que la anima a tomar sus propias decisiones las mujeres se van constituyendo en sujetos políticos de derechos.
 “De noche o de día, desnudas o  vestidas, en la cama o en la calle. Que se respeten nuestras vidas”.

martes, 8 de febrero de 2011

La memoria del agua

“Si los gobernantes realizaran el trabajo domestico, no privatizarían los servicios públicos”.

Esta fue  una de las consignas de la primera marcha realizada en el año 1996 por  las mujeres populares en Medellín hasta el Concejo Municipal,  para  impedir  la privatización de los servicios públicos y el agua.  A partir de esta movilización la  Red de mujeres Populares  desarrolla un trabajo para que los servicios públicos domiciliarios y el agua se garanticen como derechos fundamentales.
 
Los caminos que recorrí en la infancia cargando agua, antes fueron andados por el cacique Bitagüí. El barrio se llama El Pe­dregal, pues allí cayeron varios meteoritos que se convirtieron en lugares para el juego y el descan­so de los niños y niñas. Era cus­todiado por el pico el Manzanillo, a cuyos pies corrían dos quebra­das. Todos los días en las tardes, después de las comidas y la no­vela radial, los vecinos nos íba­mos hasta allí por el agua. Mien­tras las mujeres lavaban la ropa en las bateas se contaban todos los acontecimientos barriales. Los más pequeños aprovechábamos para bañarnos y jugar con el agua.

La abuela hizo un pequeño pozo donde re­cogía aguas lluvias. Los hombres abrieron uno más grande, en el que tirábamos una olla atada a una cuerda; así sacamos el agua para cocer los alimentos y limpiar. Beber esta agua, que no era suficientemente limpia, origi­naba enfermedades en niños y adultos, mu­chos morían a causa de la gastroenteritis.

Ante los problemas para que el agua llegara hasta las casas, hombres y mujeres pensaron en cons­truir un gran tanque para almacenar la que corría desde la montaña y extendieron tubos de hierro para transportar el líquido vital. Esperamos ansio­samente que terminaran los trabajos hasta que lle­gó el día de abrir la canilla: el milagro del agua se hizo. Se organizó una junta que recogía los fondos para hacer mejoras al acueducto y para pagarle al fontanero que cerraba y abría las canillas, lo que se convirtió para él en un pequeño poder, pues de­terminaba cuál sector merecía el agua y cuál no.

La comunidad creció, y entonces entró Empresas Públicas a construir un acueducto más eficiente y con agua potable. Hoy, en esta comunidad, pagan dos aguas, la del viejo acueducto que esta casi agotada por la falta de organización de la comuni­dad y la de Epm, de la que muchas familias están desconectadas porque no pueden pagar o por­que sus viviendas están en zonas de alto riesgo.

La memoria histórica nos recuerda que el agua no siempre ha venido de la canilla. Las personas que vivimos en barrios asaltados por el desarrollo, he­mos sido despojados del agua, de esos paisajes que nos proporcionaban alegrías, que alentaban el amor por la naturaleza y alimentaban la solidaridad vecinal. Mujeres y hombres fuimos gestores del buen vivir para nuestras comunidades, cimenta­mos todo lo que hoy queda del vivir en colectividad.

Heredé de la abuela y mi madre el sen­tido por el cuidado de la vida, la impor­tancia de los lazos familiares y vecinales.

Ellas me ayudaron a confirmar que históricamen­te, y debido a los roles aprendidos para el cui­dado de la vida (lo cual debería ser aprendido también por los hombres), las mujeres somos gestoras de condiciones para un buen vivir, de­bido a nuestra relación particular con los elementos de la naturaleza: la tierra, el agua, las semillas, el fuego.

Hoy más que nunca las comuni­dades necesitamos volver nues­tra memoria a esos orígenes, a los tiempos del convite, la solidaridad, la protección, pues estamos siendo asaltados por un modelo económico donde todo se compra y se vende, donde los bienes de la naturaleza son mercancías que disfrutan solo quienes pueden pagar. Requerimos despertar del sueño irracional en que nos ha sumido el consumismo.

Reafirmo el papel que tenemos las mujeres rurales y urbanas en desper­tar la conciencia para que el agua sea conservada, para exigir a los gobernantes que no negocien con el agua, para impedir que la ven­dan a los que hacen las represas, extraen los mi­nerales y producen ganadería sin control, porque el agua es la base de la vida, pertenece a todos los seres de la tierra, no es propiedad privada, es un recurso común, y el sustento de todos y todas.

El agua tiene que ser derecho fundamental, debe ser conservada y protegida. Es nues­tro deber evitar su escasez y contaminación y preservarla para las futuras generaciones.

Gloria Lucía Sánchez Betancur

domingo, 19 de diciembre de 2010

QUIENES SOMOS



La Asociación Red de Comunicación Mujeres Populares Hacia el Futuro es una organización creada jurídicamente, en el año 1997. Es una organización de mujeres de sectores populares, amas de casa, y de la tercera edad que nos articulamos en torno a procesos formativos, de capacitación, de toma de conciencia frente a los derechos humanos de las mujeres, la movilización social y la exigibilidad de los mismos. Nos interesamos por la reflexión y la acción por el derecho a vivir sin violencias, la tramitación dialogada de los conflictos y la paz, el posicionamiento social y político de las mujeres, el fortalecimiento de nuestra identidad de mujeres populares desde el feminismo, la afectación particular de las mujeres por temas como los servicios públicos domiciliarios y el agua.