domingo, 6 de marzo de 2011

Rosas No, Derechos Si

En Colombia, un país en crisis humanitaria y con un conflicto armado de muchos años, todos los días deben ser de garantía de los derechos humanos de las mujeres, pues todos y todas debemos  exigir infatigablemente que el derecho a la vida y los derechos necesarios para un buen vivir sean respetados.

El día internacional por los derechos de las mujeres no es un día para que algunos  medios de comunicación y distintos sectores promuevan este como un día de celebración; abriendo las puertas  del comercio con toda clase de regalos  para las mujeres. En esta ciudad las mujeres no tenemos mucho que celebrar pues debemos insistir a diario en que  cesen los hechos que atentan contra  nuestras vidas. Las mujeres históricamente no hemos sido sujetos de derechos porque la discriminación de género y la cultura nos coloco como objetos al servicio de otros.

El 8 de marzo es un día para exigir que a las mujeres se nos garanticen de forma integral los derechos humanos de manera indivisible, interdependiente y sin separar unos de otros por su importancia.
Algunas mujeres de sectores populares en Medellín, hemos participado en el  Tribunal de las mujeres y DESC,  una apuesta  de las mujeres, para defender y promover los derechos y aportar para que en este país y esta ciudad  las mujeres podamos vivir bien y libres de todo tipo de violencias.
El mencionado Tribunal documenta casos emblemáticos de violación de los Derechos Económicos, sociales y culturales de las mujeres; derecho a servicios públicos; salud, educación, energía  agua, telecomunicaciones, saneamiento, trabajo digno, a la alimentación,  la salud sexual y reproductiva para las mujeres, derecho a vivir bien, entre otros.  
Este espacio del Tribunal  nos permitió a las mujeres participantes conocer  la historia de los derechos humanos, comprender que los derechos humanos  son inherentes a la persona humana, que  una mujer empobrecida, desplazada, que acude a los recorridos para garantizarse alimentación es una mujer  a la que se ha despojado de sus derechos.
Las mujeres hemos aprendido que los derechos son indivisibles, y no existe razón lógica para que hayan derechos de primera y de segunda generación, son interdependientes y para garantizar la vida es necesario garantizar el derecho a una vida  libre de todo tipo de violencias, económicas, políticas, sociales y culturales.
Finalmente hemos comprendido que en la medida que cada mujer va logrando un poder personal íntimo que la anima a tomar sus propias decisiones las mujeres se van constituyendo en sujetos políticos de derechos.
 “De noche o de día, desnudas o  vestidas, en la cama o en la calle. Que se respeten nuestras vidas”.

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